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Coincidiendo con esta moda el Museo de Boinas de la Encartada de Balmaseda, Bizkaia, inauguraba el 22 de mayo una exposición que reune 60 piezas, entre cuadros, grabados y reproducciones basadas en documentos históricos, sobre los tocados femeninos en los periodos medieval, bajo medieval y renacentista.La Diputación Foral de Vizcaya ha explicado en un comunicado que la muestra, titulada "Indumentaria bajo-medieval en el País Vasco: tocados femeninos", que permanecerá en el museo hasta el 27 de septiembre, es una iniciativa puesta en marcha entre el Museo de Boinas La Encartada y el Museo Vasco de Bilbao.


Historia de la Fabrica.
hacían mantas y paños. Esta fábrica es una de las estrellas del patrimonio industrial de Euskadi
porque se conserva íntegramente, sus instalaciones pueden ser puestas en funcionamiento como lo hacían hace cien años.
Historia del Tocado Vasco.
Desde el siglo XII hasta finales del XV las mujeres pudientes no veían la luz del día si no lucían sobre sus cabezas una pieza de hilo, lino o algodón. Cada mañana, las tocaderas de las damas vascas de la Edad Media cosían el tocado a sus señoras y la forma que le daban anunciaba, entre otros detalles, si la doncella estaba casada, en edad de contraer matrimonio o viuda. Las mujeres de la Edad Media no podían salir sin tocado, porque mantener el pelo a la vista era una especie de provocación, Una de las fuentes más importantes en la investigación es el cuadro Boda en Begoña, que Francisco de Mena pintó en 1607 y que, expuesto en la biblioteca foral, inmortaliza a 40 señoras de clase alta engalanadas para asistir a un enlace nupcial.

Se dice que en ocasiones la forma del tocado está relacionada con la orografía del terreno. El de la localidad encartada de Gordexola, por ejemplo, es plano, al igual que sus tierras; las formas onduladas del de Artziniega evocan sus colinas; y el del concejo alavés de Trespuentes tiene forma de pico.

En la silueta que se eleva en forma de montaña recortada del tocado de San Sebastián, Santiesteban cree ver el monte Igeldo. También el influjo de la religión marcó estos diseños. El tocado de Orduña tiene influencia de la judería que conservó esta ciudad en la Edad Media. Y la parroquia de Lesaka prohibió en el año 1600 que las mujeres asistieran a misa con tocados coniformes por ser considerada esta imagen, dado su parecido a un falo, una "figura inadecuada y escandalosa", según rezan las crónicas de la época.
Las tocaderas adaptaban las formas características de cada zona a la simbología que declaraba el estado civil de sus señoras. Si estaba casada, las telas ocultaban la nuca y el cuello, partes que quedaban a la vista si se encontraba en edad de merecer. Las niñas preservaban la nuca al descubierto y a las viudas les peinaban un cuerno o, si se casaban de nuevo, las tocaban con dos. La cantidad de tela servía también como un indicativo de estatus. La gente pobre no llevaba tocado, porque las telas eran caras. Cuantas más varas de hilo o lino llevara, más poder adquisitivo demostraba.
Fabrica de boinas "La Encartada"
Barrio Peñueco
48800
BALMASEDA -BIZKAIA
Tel. 946 801 356 (Enkartur Oficina de Turismo)
E-mail: info@enkartur.net